Cubierta corredera manual

Un cliente nos pide cubrir su piscina para poder bañarse cómodamente por primavera y principios del otoño. Al mismo tiempo quiere utilizarla para proteger a sus hijos pequeños de caídas accidentales cuando no hay adultos presentes y también para mantener la piscina limpia todo el año y reducir así costes en el mantenimiento de ésta.

Una cubierta nos proporciona todas estas funcionalidades, protege la piscina cuando está cerrada obteniendo así una agua más limpia y clara con un menor mantenimiento y también nos permite bañarnos cuando las condiciones climáticas no son las más adecuadas y proteger de caídas a las personas.

En este caso escogemos la opción de la instalación de una cubierta telescópica manual que no necesita poner las molestas guías en el suelo. Por la parte frontal la cerramos con una puerta con cerradura.

Esta cubierta telescópica está formada por unos módulos encajables, así puedes dejar la piscina descubierta y parcial o totalmente cerrada. La cubierta es de unos materiales rígidos y adecuados para protegerla de los agentes externos como la lluvia, el viento o la nieve y poder disfrutar así de una cubierta en perfectas condiciones durante muchos años. Cada módulo dispone de unas pequeñas ruedas que nos ayudan a desplazarlos de forma fácil y práctica.

El resultado final es el de una piscina práctica y elegante por disfrutar del baños más allá del verano, al mismo tiempo que aporta una mayor seguridad y protección.